El circuito de karts más salvaje del mundo: dos kilómetros de túneles, montañas y curvas de infarto

Martí Figueras
China no deja de sorprender con sus infraestructuras. Desde puentes imposibles hasta trenes de alta velocidad que desafían los límites de la tecnología, el gigante asiático ha convertido la construcción en un espectáculo. En los últimos años, el país ha levantado ciudades enteras en tiempo récord, aeropuertos que parecen de ciencia ficción y autopistas que atraviesan montañas con túneles kilométricos. No hay proyecto demasiado ambicioso ni reto demasiado complejo cuando se trata de edificar a lo grande.
Ahora, esa pasión por la ingeniería y la innovación también ha llegado a los circuitos de karts. El último ejemplo es un trazado inaugurado hace unos años que promete una experiencia única para los amantes de la velocidad. Se trata de un circuito ubicado en el parque de atracciones OMG Heartbeat Paradise, en la región de Hangzhou. A diferencia de otros trazados convencionales, este aprovecha la pendiente natural del terreno para ofrecer una experiencia de conducción dinámica y llena de adrenalina que hace las delicias de mayores y pequeños.

Con más de dos kilómetros de recorrido, el circuito recuerda el famoso Skyline Luge de Singapur, pero lo supera en longitud y espectacularidad. Los karts descienden por una pista sinuosa en la que la gravedad se convierte en la principal aliada para alcanzar velocidades de vértigo. Rodeado de montañas y con vistas impresionantes, el circuito pone a prueba la habilidad al volante en un entorno difícil de igualar.
En el siguiente vídeo, se puede ver cómo los pilotos afrontan curvas cerradas, rectas en las que es posible ganar inercia y tramos con leves desniveles que añaden un extra de emoción a la experiencia de montarse en un kart. Aunque la velocidad depende en gran medida del peso del piloto y de la inclinación del terreno, la sensación de control y libertad convierte cada descenso en una aventura única.
El trazado está diseñado para ofrecer seguridad sin restar diversión. Cuenta con protecciones laterales en los puntos más críticos y un sistema de frenado que permite regular la velocidad en caso de ser necesario.
Por si su recorrido espectacular fuera poco, lo que hace especial a este circuito es su integración con el paisaje. Esta simbiosis entre la pista y la naturaleza que le envuelve crea una experiencia única donde cada curva y descenso se adapta a la orografía del terreno. Los karts atraviesan túneles excavados en la roca, añadiendo así un toque de aventura adicional mientras descienden por un trazado que parece diseñado por la propia montaña.

Tras la carrera, los visitantes pueden hacer una parada inusual, ya que en lugar de encontrarse un podio con cava o champán, aquí el premio es ‘pescar’ sandías de una piscina y disfrutarlas al momento. Esta es una de las diversiones adicionales que ofrece este parque de atracciones que, sin duda, no deja a nadie indiferente.
Pero la diversión no termina ahí. Los más aventureros pueden lanzarse a la pista de rafting de 1.350 metros, un recorrido lleno de sorpresas donde los visitantes surcan un río rodeado de paredes de cristal y esculturas surrealistas. Una de las atracciones que despierta más interés entre los visitantes es el Cliff Swing, donde suspendidos a 400 metros sobre el nivel del mar, los valientes podrán experimentar la sensación de volar mientras se balancean sobre las montañas.
Para quienes prefieren una experiencia más tranquila, el parque ofrece paseos en barco por las grutas iluminadas de manera espectacular, sumergiéndose en un mundo subterráneo lleno de misterio. Y para aquellos que desean admirar la vista desde otro ángulo, el puente Lingyun, hecho de vidrio transparente, ofrece unas espectaculares vistas de los densos bosques de la región.
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